Otro de los temas que siempre me ha entusiasmado ha sido el universo. Tan inalcanzable, deseado, misterioso, poderoso...
Las noticias que nos llegan ultimamente son cuanto menos reseñables. Pero en éste post me centrare ante todo en la Luna y Marte.
Ya desde la década de los noventa la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio de Estados Unidos había especulado sobra la importante cantidad de hidrógeno observada en los polos lunares. Fue entonces cuando se comenzó a observar evidencias indirectas de la presencia de agua a través de diferentes sondas. Como ejemplo encontramos el satéite indio llamado Chandrayaan-1, enviado en octubre de 2008. Los instrumentos de la misma permitieron confirmar la presencia de agua tras analizar las radiaciones electromagnéticas emitidas por los minerales de la superficie.
Visto el panorama, la Misión LCross se diseñó para poner fin a esta especulación y comprobar de manera total si existia agua o no. En octubre del año pasado se puso en marcha y a penas un mes después chocó con la superficie lunar. Según palabras de la NASA "se encontró una cantidad significativa de agua helada donde la nave LCROSS impactó en la Luna, el pasado 9 de octubre". El fin del proyecto era conseguir pruebas de la existencia de agua helada en la parte más oscura de la Luna, donde las temperaturas alcanzan hasta los -240ºC.
Un comunicado de la NASA afirmó, entonces, que las cantidades de agua podrían ser mucho mayores a las especuladas. Ante todo quisieron destacar que si ése agua ser formó hace millones de años podrían significar todo un hito en la historia del sistema solar.
Desde entonces las investigaciones no han parado de evolucionar. Este mismo año los científicos del Laboratorio Geofísico de la Institución Carnegie han centrado su atención en el hidroxilo, una molécula compuesta por un átomo de oxígeno y uno de hidrógeno, y en la apatita, un mineral que contiene agua.
Según los científicos, la Luna se formó hace más de 4000 millones de años como resultado del impacto de un cuerpo del tamaño de Marte sobre la superficie de la Tierra. El impacto lanzó hacia la órbita terrestre un cuerpo de magma candente que se convirtió en lo que es ahora la Luna. El agua que contenía el magma quedó preservada en la forma de moléculas de hidroxilo de los minerales. Estudios anteriores ya habían concluido en la existencia de agua en otros minerales, según esta investigación la proporción de agua en la forma de hidroxilo fue el doble de lo que se creía hasta ahora. Ello es tremendamente importante, pues la existencia de agua en diferentes rocas lunares hace posible que realmente el líquido haya existido muchos años atrás.
Ello nos lleva a la pregunta clave: ¿si existió el líquido crucial para la existencia de vida, existiría en tiempos remotos tal vida?
Eso es lo que se trata de descubrir día tras día, investigación tras investigación. Desde luego, no son iguales pero sí se podría encontrar cierta similitud con Marte. En 2005 fue enviada la sonda Mars Reconnaissance Orbiter para un profundo y detallado conocimiento humano de Marte. Las imágenes recogidas mostraban un lago de unos 50km de largo, donde según los investigadores fluyó el agua alguna vez.
El encargado de dicho proyecto es Gaetano di Achille, de la Universidad de Colorado en Boulder. Éste argumentó que: "Esta es la primera evidencia inequívoca de las costas en la superficie de Marte. La identificación de las costas y la evidencia geológica nos permite calcular que parece haberse formado sobre 3.4 billiones de años atrás."
Hasta aquí sólo podríamos afirmar que hubo agua en Marte. También sabemos que gracias a los estudios anteriores se habían encontrado ambientes húmedos y ello sería una condición necesaria para la existencia de vida. Desgraciadamente la idea se iba al traste ya que esos mismos ambientes húmedos era ácidos.
Bien pues, hace poco, el robot explorador de la NASA llamado Spirit encontró algo que podrá dar mucho que hablar en el futuro: ambientes húmedos no ácidos, es decir los necesarios para que haya vida. Si bien es imposible todavía si en algún momento la hubo.
Desde mi humilde punto de vista he de admitir que con la cantidad de planetas, sistemas y galaxias que hay, y que aún estan por conocer, no deberíamos ser tan egocéntricos.
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