En la primavera de 331 a.C Alejandro avanzó hasta el corazón de Persia: llega al Éufrates y a la altura de Tapsaco funda la ciudad de Niceforio que en realidad sería algo así como un punto de abastecimiento para las tropas. Alejandro se enteró entonces de la posición de Darío III, estaba en Arbelas. Por ello, el macedonio cruzó el Tigris y se dirigió al norte bordeando el río mientras Darío, avisado por los espías en el ejército griego, se dirigió hacia Gaugamela.
Esta llanura se encontraba a 53 kilómetros de Arbelas aproximadamente. Darío eligió este escenario porque era amplio, allí su elevado número de tropas podía representar una verdadera amenaza para Alejandro muy inferior en cuanto a número. Sin embargo, una de las lecciones que nos dejó esta batalla es que los números no ganan batallas.
Gaugamela es el mejor ejemplo de que la táctica militar, mientras más novedosa y efectiva sea, es la que se impone. El mismo Alejandro consultó, planeó y decidió, muchas veces ignorando a sus generales más experimentados. A eso hay que agregarle el genio militar del joven macedonio, por ello aceptó sin amilanarse el lugar de batalla que le había propuesto Darío III.
Como ocurre frecuentemente con el tamaño de los ejércitos que combatieron en la época antigua, los historiadores modernos dudan de las cifras dadas por los historiadores antiguos. Dan cifras exageradas para los persas, como por ejemplo Diodoro Sículo y Plutarco los cuales afirmaban que eran 1.000.000 en total. Por ello los historiadores actualmente estiman que el ejército de Darío III no pasaría de los 92.000 combatientes y el de Alejandro de los 47.000.
Así las cosas, el 30 de septiembre por la noche, el ejército de Alejandro se situó a pocos kilómetros de los persas y se pusieron a descansar. Mientras Darío mantenía despiertos a sus soldados, temeroso de un ataque nocturno, lo cual hizo que estos llegaran algo cansados a la mañana siguiente.
Los persas formaban una extensa línea, su ala izquierda al mando de Bessos estaba formada por las tropas bactrianas, daeas, persas, escitas y cadusianas. En el ala derecha, al mando de Maceo, se hallaban las tropas sirias, mesopotamias, medas, partas, sucianas, tibarianas, hircanias, albanias y sacesanias. Darío se situaría en medio, con sus mejores tropas, protegido por 15 elefantes y unos 50 carros.
Por otro lado, Alejandro sumaba 7.000 jinetes y 40.000 infantes. La caballería principal eran los Hetairoi, compuesta por nobles macedonios que siempre iban cerca de Alejandro. La infantería fue decisiva en ésta batalla se dividía en pesada, la falange y los hipaspistas (cuerpo especializado que cubría los huecos de la poco flexible falange), la infantería ligera, tracios, agrianos (estos últimos lanzadores de jabalinas que destrozaron a los carros en esta batalla) y hoplitas griegos que intervinieron para cubrir la retaguardia de la falange.
En el ala derecha, Alejandro mandaba junto con su caballería noble acompañándolo. La cabalería mercenaria constaba de los veteranos en el flanco derecho y el resto se colocó al frente de los arqueros agrianos y macedonios, que se ubicaban al lado de la falange. Así en caso que fueran rodeados podrían dar media vuelta y enfrentarse al enemigo desde la dirección contraria. El flanco izquierdo estaba al mando de Parmenio, con los jinetes de Farsalia, los mercenarios griegos y las unidades de caballería tracia.
La novedad de la formación macedonia fue la colocación de una reserva tras la primera línea. Consistía en dos columnas volantes, una detrás de cada ala. Estaban colocadas formando ángulo con el frente, a fin de coger de flanco al enemigo si éste intentaba rodear las alas. Alejandro dispuso su ejército de modo que diera frente a todas partes, formaba un gran rectángulo que podía enfrentarse a ataques provenientes desde cualquier lugar. Como bien se sabe, Alejandro nunca dejó puntos débiles tras de sí.
Cuando se inició el combate, y para total sorpresa de Darío, la caballería de Alejandro se movió hacia flanco izquierdo de los persas. No avanzó directamente hacia las filas de Darío, en busca de éste, muy bien resguardado, y que habría significado una muerte segura. Darío entonces ordenó que su ala izquierda contuviera el movimiento lateral de Alejandro realizando una salida envolvente. Alejandro, a su vez, inició un ataque hacia el centro de las tropas envolventes y dio comienzo a una serie de ataques y contraataques hasta que las formaciones persas quedaron rotas.
Ya para ese momento, Darío había lanzado sus carros contra la falange, pero los occidentales abrieron sus filas dejándolos pasar para luego pasar cuchillo hasta el último hombre.
El rey persa pensaba rodear la formación macedonia casi en su totalidad, pero cometió un grave error: una línea tan enorme no puede contener elementos de suficiente profundidad para llevar a cabo una ruptura táctica en profundidad.
La batalla de Gaugamela volvió a ser una batalla de caballería, pero sólo donde Alejandro tenía a su caballería. La caballería de carga persa no pudo romper una formación como la falange griega y mucho menos la falange macedonia.
Darío envió, cometiendo un gran error, a la caballería persa del sector central para detener a Alejandro y sus avances en la batalla, pero esto sólo generó que se abriera un punto vulnerable para él. Era lo que Alejandro había querido. El caudillo macedonio dejo su posición lateral y con todos sus jinetes disponibles se dirigió hacia la brecha dejada por Darío, quién al verse tan cerca de el temerario joven abandonó el campo de batalla.
Sin embargo los persas que aún quedaban en el campo decidieron romper las líneas macedonias con el fin de rescatar a la familia real (capturada por Alejandro); su ataque no prosperó, pues la falange consiguió acabar con cualquier ataque envolvente del ala izquierda persa.
Mientras, en el otro extremo, el derecho, la caballería persa si consiguió envolver al lateral izquierdo del ejército de Alejandro. Justo en esos momentos el caudillo se debatía entre seguir a Darío o continuar batallando, aunque finalmente sabemos que Alejandro desistió de su idea tras recibir el mensaje de Parmenio y aunque lo hizo enfurecido y desesperado, envío sus Hetaroi en ayuda de su ala izquierda para aniquilar a los persas. Libre Parmenio, se reanudó la persecución que se prolongó hasta la noche, iniciando una marcha forzada sobre Arbelas, pero Darío logró escapar.
Según estimaciones modernas se perdieron entre 500 a 1000 vidas greco-macedónicas, frente a 40 mil persas, lo cual no deja de ser exagerado, sin embargo, conocer la cifra exacta siempre será algo imposible de averiguar.
Aunque muchas veces la batalla de Gaugamela quedó eclipsada por la de Issos, no debería ser así. Fue una de las batallas de las que más conclusiones tanto tácticas pero también estratégicas se pueden sacar. En ella se apoyarían personajes como Aníbal, el cual jamás lanzó a sus jinetes contra la infantería romana salvo cuando la caballería enemiga había sido vencida y puesta en franca huída, y nunca lanzó a su caballería contra el grueso de las legiones, sino contra su retaguardia.
EL MUNDO DE LAS TRES LUNAS
Muchas casualidades a la vez, en una misma vida, dejan de serlo para convertirse en destino.
sábado, 26 de junio de 2010
viernes, 25 de junio de 2010
Hasta siempre.
Hace justo una semana se despediría de nosotros una de las voces más importantes de la literatura portuguesa de todos los tiempos.
José de Sousa Saramago nació en Azinhaga (Portugal) el 16 de noviembre de 1922 en el seno de una familia campesina y, en 1924, se trasladó junto a sus padres y su hermano mayor a Lisboa, donde cursó sus estudios de Primaria y comenzó el ciclo de Bachillerato. Sin embargo, el autor no pudo terminar la educación secundaria debido a las dificultades económicas de su familia y, con apenas 12 años, ingresó en una escuela de enseñanza profesional para aprender el oficio de cerrajero mecánico. Podríamos decir que a partir de ese momento combinó su trabajo en un taller con el estudio autodidacta. En esta época, comenzó a frecuentar una biblioteca pública de Lisboa durante la noche. "Y fue así, sin ayudas ni consejos, apenas guiado por la curiosidad y por la voluntad de aprender, que mi gusto por la lectura se desenvolvió y pulió", aseguró el escritor en una pequeña autobiografía en la página web de su fundación homónima. Ello le sirvió para que, años más tarde, entrara como oficinista en la administración de la Seguridad Social.
Asentado en su nuevo trabajo y recién casado, Saramago publicó "Tiempo de pecado" en 1947, que pasó sin pena ni gloria por el panorama portugués.Saramago escribió una segunda novela, Claraboya, pero nunca fue publicada. A partir de ese momento se produce un largo parón en la carrera literaria de Saramago que no retomaría hasta casi veinte años más tarde.
Mientras tanto, Saramago colaboró con periódicos y revistas y pasó a trabajar para una editorial como traductor de autores como Leon Tolstoi o Charles Baudelaire. En 1966, el autor publicó la colección poética "Os poemas possíveis", después de casi 20 años alejado de la escritura. Sufrió censura y persecución durante los años de la dictadura de Salazar. En 1969 se afilió al, por aquel entonces, clandestino Partido Comunista Portugués y en 1974 se sumó a la llamada "Revolución de los Claveles", que llevó la democracia a Portugal.
De esta forma, Saramago vivió su etapa de máximo esplendor durante la madurez, publicó "Memorial del convento" en 1982 y apenas dos años más tarde vería publicada una de sus obras más conocidas, "El año de la muerte de Ricardo Reis". En 1986 publicó "La balsa de piedra", una fábula en la que trató uno de sus temas políticos favoritos.
Sin embargo, el verdadero éxito y una gran presencia mediática le llegaron con "El evangelio según Jesucristo". Obra que levantó un gran malestar no sólo entre la jerarquía católica sino también en el gobierno de su país, el cual vetó su presentación al Premio Literario Europeo de ese año, alegando que “ofende a los católicos”. El escándalo fue uno de los motivos que llevaron a Saramago a instalarse en la Isla de Lanzarote con su segunda mujer en 1991.
Sus últimas obras a partir de entonces llegaron poco a poco al mercado internacional, siendo "Ensayo sobre la ceguera" (1995) uno de sus libros más celebrados. En 1997 publica su novela "Todos los nombres", que gozó también de gran reconocimiento. En 1998 gana el premio Nobel de literatura por "Ensayo sobre la ceguera", convirtiéndose en el primer escritor de lengua portuguesa en ganar este premio. Desde entonces compartió su residencia entre Lisboa y la isla canaria, participando en la vida social y cultural de ambos países cuyas estrechas relaciones justificó en una entrevista para proponer su idea utópica de creación de una Iberia unida. Su proyección se hizo mundial y su figura alcanzó nuevos niveles de polémica al manifestar, sin ningún tipo de tapujo, sus ideas en contra de la política neoconservadora, la actitud de la Iglesia Católica y a favor de los pueblos más desfavorecidos. Sus últimas obras fueron grandes éxitos, como "El viaje del Elefante" (2008) y "Caín" (2009), con la que volvió a levantar voces airadas en el Vaticano.
Falleció a los 87 años, el día 18 de junio de 2010 , en su residencia de la localidad de Tías (Lanzarote, Las Palmas) debido a una leucemia crónica que derivó en un fallo multiorgánico. Había hablado con su esposa y pasado una noche tranquila. Saramago escribió hasta el final de su vida, pues se dice que llevaba 30 páginas de una próxima novela.
La literatura de Saramago es siempre una reflexión poética sobre el mundo contemporáneo y sus lastres políticos, sociales y culturales. De entre las opiniones de los más cercanos a Saramago destacan las de Marisol Schultz, otra de las editoras de sus textos en Alfaguara: “En todas sus obras hizo que reflexionáramos sobre la condición humana y sobre lo que el hombre destruye, tanto por su comportamiento en sociedad como por su afán de poder o por la religión”. O las de Enrique Tamés, director de la División de Humanidades del Tec de Monterrey en México, el cual describió que escuchar a Saramgo era como estar leyendo una de sus novelas. Por su parte Xavier Velasco, escritor mexicano Premio Alfaguara de Novela 2003, señaló que Saramago “como narrador nos dejó una obra envidiable y monumental, es un escritor de una prosa muy trabajada, es un perfeccionista tremendo de la escritura”.
De su faceta de activista muchos de los intelectuales consultados coincidieron en que Saramago defendió abiertamente causas como el indigenismo, la Revolución Cubana y la lucha de Palestina contra Israel, así como su crítica a la religión. La escritora Rosa Beltrán dijo que, “Era más un ideólogo en ciertos momentos, fue un crítico de las religiones, para él toda religión es el origen de la mezquindad entre los seres y la fe es el pretexto para desatar a los demonios que se escudan detrás de la creencia de un Dios personal”.
Si bien no siempre fue alabado por apoyar a causas bastante cuestionables, tachándole incluso de tener simpatía por tiranos por un dogmatismo fragmentario, no se puede negar que José Saramago veía el lado humano de la sociedad y se preocupaba por ella en su sentido mas profundo. Es por ello que, para muchos, “su vocación de honestidad, la vocación de que uno puede ser lo que es y a la vez ser honesto, lo que el mundo necesita para ser mejor es personas honestas” es una de sus enseñanzas más valoradas.
miércoles, 16 de junio de 2010
Cine y ultimos años de uno de los más grandes.

Sí, hoy me he decidido a escribir de cine y de uno de los autores rusos más importantes de la literatura de occidente.
En diciembre del año pasado se estrenó en Estados Unidos el film "La última estación", cuenta con actores de la talla de Christopher Plummer, Helen Mirren, James McAvoy y Paul Giamatti los cuales conforman un cuarteto grandioso. Además ha conseguido las nominaciones a los premios Oscar y Globos de Oro para los actores protagonistas: Christopher Plummer y Helen Mirren.
Todos ellos intentan dar vida a una pelicula totalmente conmovedora, intensa y a un idealismo sentimental. Sofía, esposa devota desde hace medio siglo, ve como en los últimos años de su vida su marido se enfrenta, a su manera, a una sociedad materialista, egoísta e individualista. Por ello teme que, influenciado por su discípulo, haya cambiado el testamento. Si así fuera, los derechos de autor de sus obras irían a parar al pueblo ruso en vez de a su familia, lo que supondría una afrenta para su esposa. El conflicto entre el escritor ruso y su mujer representa el desgaste de los sentimientos, y a esa contradicción en el umbral de la muerte que atenaza a Tolstoi. Debatiéndose entre su compromiso con la humanidad y la lealtad a sus afectos, surge en "La última estación", llena de matices como la vida misma del genio autor de "Guerra y paz".
Para conocer mejor ésta película biográfica deberíamos conocer mejor la vida del autor.
El ruso León Tolstoi nació en 1828, ha sido considerado como uno de los máximos exponentes del movimiento literario del realismo. Aunque los últimos años de su vida como novelista quedó relegado a un segundo plano, la confección y difusión de sus ideas filosóficas ocuparon la mayor parte de su tiempo.
Hijo de noble propietario y de la acaudalada princesa, viviría siempre a caballo entre dos espacios simbólicos: la gran cuidad y el campo. El primero significaban para él un mundo de derroche donde la gente ambicionaba brillar por encima de todo, mientras el segundo suponía para el un mundo donde poder llevar a cabo sus sueños literarios.
Huérfano a los nueve años, se trasladó a vivir junto con sus hermanos a casa de su tía. Posteriormente estudió en la Universidad de Kazán para abandonar sus estudios en 1847 y terminandolos en San Petersburgo. Cuatro años después se reunió con su hermano en el Cáucaso y, tras una breve permanencia, decidió incorporarse también al Ejército ruso. Allí estuvo en contacto con los cosacos, que se convertirían en los protagonistas de una de sus mejores novelas cortas, "Los cosacos" (1863). tras descansar una breve temporada en el campo, decidió consagrarse por entero a la tarea de escribir. Durante algún tiempo viajó por Francia, Alemania y Suiza, de allí se trajo las revolucionarias ideas pedagógicas que le moverían a abrir una escuela para pobres. A pesar de ser persona acostumbrada a meditar sobre la muerte, el fallecimiento de su hermano Nicolás, en 1860, le produjo una gran conmoción y, al año siguiente, se estableció definitivamente en Yasnaia Poliana.
En 1862, se casó con Sofía Andréievna Bers, miembro de una culta familia de Moscú. Durante los siguientes quince años formó una extensa familia, administró con éxito sus propiedades y escribió sus dos novelas principales, Guerra y paz (1863-1869) y Ana Karenina (1873-1877). Guerra y paz es un retablo de la vida rusa durante las guerras de Napoleón, siendo su obra maestra. Ana Karenina es una novela de costumbres de la sociedad rusa cuyo propósito moralizador no prevalece sobre su valor artístico.
Tolstói tuvo una importante influencia en el desarrollo del movimiento anarquista, concretamente, como filósofo cristiano libertario y anarcopacifista. Sus ideas sobre la «no violencia activa», expresadas en sus libros tuvieron un profundo impacto en gente como Gandhi y Martin Luther King. Para Tolstoi la práctica de la violencia no era compatible con el amor como ley fundamental de la vida. Ya en sus últimos años tuvo varias crisis espirituales, se convirtió en una persona religiosa y altruista, rechazó toda su obra literaria anterior y criticó a las instituciones eclesiásticas, lo que provocó su excomunión.
Cansado ya de la contradicción entre su vida y sus convicciones morales, abandonó su hogar dejando los lujos y mezclándose con los campesinos de Yasnaia Poliana. No obligó a su familia a seguirle y siguió viviendo junto a ellos en una pequeña parcela, donde tan sólo iba por las noches ya que su oficio de zapatero le impidió pasar el tiempo con su familia. Fundó en aquella aldea una escuela para los hijos de los campesinos y se hizo su profesor, autor y editor de los libros de texto que estudiaban. Intentó renunciar a sus propiedades en favor de los pobres, aunque su familia, en especial su esposa, Sofía Bers, lo impidió.
Finalmente, Tolstoi fue víctima de un grave ataque pulmonar que lo obligó a detenerse y a buscar refugio en la casa del jefe de estación de Astapovo, donde recibió los cuidados solícitos de la familia. Su mujer llegó antes de que falleciera, pero no quiso turbar su paz y no entró hasta el final.
La vida de Tolstoi constituyó una gran exploración de la sociedad plural, a menudo cruel, que lo rodeaba. Si bien nació como aristócrata, en una opulenta familia, terminó por definirse como anarquista cristiano rechazando su título nobiliario. Puede ser discutido pero nadie le puede negar ser un gran pensador social, dejando huella con sus libros. En éstos se plasma la guerra y la paz del momento y de los pueblos que casi cobran realidad haciéndonos ver lujosos salones y campos de batalla.
A él se le atribuye mientras estaba moribundo una gran frase que hace eco de su gran alma: "Hay sobre la tierra millones de hombres que sufren: ¿por qué estáis al cuidado de mí solo?".
martes, 15 de junio de 2010
Otras vidas.
Otro de los temas que siempre me ha entusiasmado ha sido el universo. Tan inalcanzable, deseado, misterioso, poderoso...
Las noticias que nos llegan ultimamente son cuanto menos reseñables. Pero en éste post me centrare ante todo en la Luna y Marte.
Ya desde la década de los noventa la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio de Estados Unidos había especulado sobra la importante cantidad de hidrógeno observada en los polos lunares. Fue entonces cuando se comenzó a observar evidencias indirectas de la presencia de agua a través de diferentes sondas. Como ejemplo encontramos el satéite indio llamado Chandrayaan-1, enviado en octubre de 2008. Los instrumentos de la misma permitieron confirmar la presencia de agua tras analizar las radiaciones electromagnéticas emitidas por los minerales de la superficie.
Visto el panorama, la Misión LCross se diseñó para poner fin a esta especulación y comprobar de manera total si existia agua o no. En octubre del año pasado se puso en marcha y a penas un mes después chocó con la superficie lunar. Según palabras de la NASA "se encontró una cantidad significativa de agua helada donde la nave LCROSS impactó en la Luna, el pasado 9 de octubre". El fin del proyecto era conseguir pruebas de la existencia de agua helada en la parte más oscura de la Luna, donde las temperaturas alcanzan hasta los -240ºC.
Un comunicado de la NASA afirmó, entonces, que las cantidades de agua podrían ser mucho mayores a las especuladas. Ante todo quisieron destacar que si ése agua ser formó hace millones de años podrían significar todo un hito en la historia del sistema solar.
Desde entonces las investigaciones no han parado de evolucionar. Este mismo año los científicos del Laboratorio Geofísico de la Institución Carnegie han centrado su atención en el hidroxilo, una molécula compuesta por un átomo de oxígeno y uno de hidrógeno, y en la apatita, un mineral que contiene agua.
Según los científicos, la Luna se formó hace más de 4000 millones de años como resultado del impacto de un cuerpo del tamaño de Marte sobre la superficie de la Tierra. El impacto lanzó hacia la órbita terrestre un cuerpo de magma candente que se convirtió en lo que es ahora la Luna. El agua que contenía el magma quedó preservada en la forma de moléculas de hidroxilo de los minerales. Estudios anteriores ya habían concluido en la existencia de agua en otros minerales, según esta investigación la proporción de agua en la forma de hidroxilo fue el doble de lo que se creía hasta ahora. Ello es tremendamente importante, pues la existencia de agua en diferentes rocas lunares hace posible que realmente el líquido haya existido muchos años atrás.
Ello nos lleva a la pregunta clave: ¿si existió el líquido crucial para la existencia de vida, existiría en tiempos remotos tal vida?
Eso es lo que se trata de descubrir día tras día, investigación tras investigación. Desde luego, no son iguales pero sí se podría encontrar cierta similitud con Marte. En 2005 fue enviada la sonda Mars Reconnaissance Orbiter para un profundo y detallado conocimiento humano de Marte. Las imágenes recogidas mostraban un lago de unos 50km de largo, donde según los investigadores fluyó el agua alguna vez.
El encargado de dicho proyecto es Gaetano di Achille, de la Universidad de Colorado en Boulder. Éste argumentó que: "Esta es la primera evidencia inequívoca de las costas en la superficie de Marte. La identificación de las costas y la evidencia geológica nos permite calcular que parece haberse formado sobre 3.4 billiones de años atrás."
Hasta aquí sólo podríamos afirmar que hubo agua en Marte. También sabemos que gracias a los estudios anteriores se habían encontrado ambientes húmedos y ello sería una condición necesaria para la existencia de vida. Desgraciadamente la idea se iba al traste ya que esos mismos ambientes húmedos era ácidos.
Bien pues, hace poco, el robot explorador de la NASA llamado Spirit encontró algo que podrá dar mucho que hablar en el futuro: ambientes húmedos no ácidos, es decir los necesarios para que haya vida. Si bien es imposible todavía si en algún momento la hubo.
Desde mi humilde punto de vista he de admitir que con la cantidad de planetas, sistemas y galaxias que hay, y que aún estan por conocer, no deberíamos ser tan egocéntricos.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)